¿Funciona el Nuevo Formato de la Champions? Lo Que Dicen la UEFA y los Datos

Cuando la UEFA anunció el cambio al formato Swiss en 2024, la resistencia fue masiva. Periodistas, aficionados y clubes expresaron dudas sobre un sistema que sustituía los grupos tradicionales de cuatro equipos por una liga única de 36. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, lo resumió con una frase que ha repetido varias veces: nos dijeron que no funcionaría, y aquí estamos. ¿Tenía razón? Después de dos temporadas con el nuevo formato, los datos cuentan una historia más matizada que el triunfalismo institucional, pero también más positiva de lo que los escépticos predijeron.
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Lo Que Dice la UEFA: Las Declaraciones Oficiales
Ceferin no se ha mostrado precisamente tímido a la hora de declarar el éxito del formato. En el Congreso de la UEFA de 2025 en Belgrado, afirmó que los aficionados estuvieron al borde de sus asientos hasta el último minuto de la league phase. En una entrevista con Marca, fue aún más directo: en su estimación, el 99% de la gente está satisfecha con el formato actualizado.
En el Portugal Football Summit de Lisboa, Ceferin abordó la resistencia al cambio con franqueza: todo el mundo quiere cambios, pero nadie quiere implementarlos; el momento en que lo intentas, la gente dice que no. Fue bastante valiente hacerlo, añadió. Y en su mensaje de fin de año 2025, destacó que los logros de ese año y la confianza fortalecida a través de la cooperación perdurarán más allá de cualquier temporada individual.
La narrativa de la UEFA es clara: el formato funciona, los datos lo respaldan y los ingresos lo confirman. Pero una institución que promueve su propio producto no es exactamente una fuente imparcial. Lo interesante es contrastar esas declaraciones con los datos independientes.
Lo Que Dicen los Datos: Audiencia, Ingresos y Mercado de Apuestas
Los ingresos cuentan una historia que respalda parcialmente la narrativa de Ceferin. Los ingresos de la Champions League han pasado de 800 millones de dólares en torno al año 2000 a los 4.400 millones de euros previstos para 2025/26. No todo ese crecimiento es atribuible al formato nuevo —los derechos de televisión llevan décadas subiendo—, pero el formato ha contribuido al añadir más partidos, más jornadas y, por tanto, más contenido emitible.
El dato más revelador sobre el impacto del formato en el mercado de apuestas viene de fuera de Europa: la demanda de datos de Champions League en Norteamérica creció un 209% en el primer trimestre de 2025. Ese incremento coincide con la primera temporada del formato Swiss, que genera más partidos simultáneos, más oportunidades de apuesta y una clasificación única que mantiene el interés hasta la última jornada. Para los operadores de apuestas, más partidos es más negocio.
En España, el impacto del formato se refleja en la distribución de apuestas a lo largo de la temporada. Con la antigua fase de grupos, había seis jornadas concentradas entre septiembre y diciembre. Con la league phase, hay ocho jornadas, lo que distribuye el volumen de apuestas en un período más largo y reduce los picos extremos de actividad. Los operadores prefieren un flujo más constante, y el formato nuevo lo proporciona.
Lo que los datos no confirman tan claramente es el argumento de que el formato genera «más sorpresas». La league phase de 2025/26 fue dominada por los mismos clubes grandes que dominaban la fase de grupos: Arsenal, Bayern, Barcelona, Liverpool. El formato cambió la estructura, pero no alteró la jerarquía fundamental. Los equipos con más dinero y mejores plantillas siguen terminando arriba.
Qué Significa para el Apostador al Ganador
Como apostador de Champions League, el nuevo formato me ha dado dos ventajas que no tenía antes. La primera es más datos. Ocho partidos por equipo en la league phase, frente a seis en la fase de grupos anterior, significan más puntos de referencia para evaluar la forma real de cada candidato antes de las eliminatorias. Más datos, mejores análisis, apuestas más informadas.
La segunda ventaja es más volatilidad de cuotas. Con 36 equipos en una clasificación única, cada jornada de league phase produce movimientos de cuotas más pronunciados que los que generaba la fase de grupos. Un resultado inesperado en la jornada 4 puede mover la cuota de un candidato un 10-15% en una dirección. Esa volatilidad es una oportunidad para el apostador paciente que espera el momento adecuado para entrar o ajustar su posición.
La desventaja es la complejidad. Con 36 equipos y emparejamientos cruzados, analizar la league phase completa requiere más tiempo y más recursos que la antigua fase de grupos. Si antes podías cubrir las ocho jornadas analizando 32 equipos en ocho grupos, ahora necesitas monitorizar 36 equipos en una clasificación donde cada resultado afecta a todos. Para el apostador casual, eso es abrumador. Para el que se toma en serio el análisis, es una ventaja competitiva.
Hay un tercer efecto del formato que rara vez se menciona: la redistribución de información. En la antigua fase de grupos, un equipo podía «esconderse» en un grupo flojo y llegar a octavos sin que el mercado tuviera datos fiables sobre su nivel real. Con 36 equipos en una liga única, cada uno enfrenta a rivales de distintos niveles, y la tabla final es un mapa de calidad más honesto. Para el apostador, eso reduce las sorpresas negativas en eliminatorias —rara vez te encuentras con un equipo significativamente mejor o peor de lo que sugería su clasificación—.
Un dato más que contextualiza el impacto del formato: el mercado de apuestas deportivas en España generó 698 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 14,92%. No todo es atribuible a la Champions, pero la expansión del calendario europeo con más partidos y más jornadas ha contribuido a mantener el volumen de apuestas durante más meses del año. Los operadores lo agradecen, y los apostadores también, porque más volumen significa mercados más líquidos y cuotas más ajustadas.
Mi veredicto sobre el formato después de dos temporadas: funciona mejor de lo que esperaba como espectador y significativamente mejor de lo que esperaba como apostador. No ha revolucionado la competición —los mismos clubes dominan—, pero ha mejorado las herramientas disponibles para tomar decisiones de apuesta informadas. Y en un mercado donde la ventaja se mide en pequeños márgenes, mejores herramientas son exactamente lo que necesitas. Si quieres entender cómo funciona el sistema en detalle, el análisis del formato Swiss y su impacto en las apuestas te da la explicación completa.
¿El nuevo formato ha aumentado o reducido la previsibilidad?
Es una pregunta con dos respuestas. La previsibilidad de quién termina en el top-8 no ha cambiado mucho: los clubes grandes siguen dominando. Pero la incertidumbre dentro de las posiciones intermedias —del noveno al vigésimo cuarto puesto— ha aumentado significativamente, y eso genera más volatilidad de cuotas y más oportunidades de apuesta. El formato no ha cambiado quién gana, pero sí ha cambiado el camino hacia ganar.
¿La UEFA planea más cambios después de esta edición?
La UEFA no ha anunciado cambios estructurales adicionales al formato Swiss para las próximas temporadas. Ceferin ha expresado satisfacción con el sistema actual y ha enfatizado que la cooperación institucional ha fortalecido la confianza. Sin embargo, la distribución de ingresos y los detalles del calendario se revisan cada ciclo comercial, por lo que ajustes menores son posibles sin cambiar la estructura fundamental.
Creado por la redacción de «Apostar Ganador Champions».
